Sebastián Ayala

Chile, justo antes que Allende asuma la presidencia. Jaime, un veinteañero solitario y narcisista, acuchilla a su mejor amigo llamado "El Gitano" en un aparente arrebato pasional. Condenado a prisión conoce a "El Potro", un hombre mayor y respetado, a quien se le acerca develando una profunda necesidad de cariño y revelando, a la vez, su feroz deseo de reconocimiento. Juntos establecen una estrecha relación de "amor negro", como le llaman en la cárcel, lo que le permitirá a Jaime -ahora "El Príncipe"- descubrir los afectos y lealtades enfrentando al mismo tiempo las luchas de poder tras las rejas. Sigue leyendo